30 DE MAYO DE 2007 MIERCOLES SOLIDARIO  
    
PROYECTO

¿Participas? ¿Convives? Entonces, aprendes más y mejor

A mejor convivencia, mayor rendimiento y, por ende, mejores resultados académicos. Esta fue la fórmula planteada, hace cerca de siete años, en las aulas del IES Miguel Catalán de Coslada (Madrid). Con ello se desencadenó todo un entramado de operaciones, “siempre en positivo”, resaltan desde el centro. El resultado, una comunidad educativa ejemplar en cada una de sus actuaciones. Así lo ha reconocido el Ministerio de Educación y Ciencia al concederle el Premio Nacional de Educación Compensatoria

GUACIMARA CASTRILLO

Sus pilares básicos: la integración y la participación. Como cubierta, la condición sine qua non a todo centro educativo: el aprendizaje. En conjunto, una comunidad digna de ejemplo para cualquier sistema de enseñanza que se precie. La joya se llama IES Miguel Catalán, se encuentra en la localidad madrileña de Coslada, y la pulen cada día cientos de alumnos y profesores comprometidos por un proyecto común.

La historia arranca hace siete años, cuando el equipo directivo del centro se puso como meta, “mejorar el clima de convivencia y, a su vez, obtener mayor éxito académico”. Para ello, explica Ángel García, jefe de estudios, “quisimos dar protagonismo al alumnado en todos los aspectos relacionados con la convivencia”. El primer paso, apunta, “fue que los alumnos interiorizasen la necesidad de tener unas normas pero, sobre todo, que participaran en la elaboración de las mismas”.

Así, surgió un completo decálogo de leyes, junto a las consecuencias que conlleva el incumplimiento de las mismas y la información pertinente para explicar el porqué de las sanciones. Éstas, señalan, “se formulan siempre en positivo y buscando aportar un aprendizaje”.

Para aplicar las normas existe el Equipo de Mediación y Tratamiento de Conflictos, pero lo importante, recalcan “es que el problema se resuelva antes”. Para ello hay varios filtros. El principal es el Observatorio de la convivencia. Cada clase tiene sus propios observadores. Su misión, apunta Almudena, uno de ellos, “es estar atento a los problemas que pueda haber en tu aula, comentarlo en las reuniones del Observatorio y tratar de resolverlos”.

Los conflictos más comunes, revelan sus compañeros del Observatorio Nuria y Diego, “son de integración, gente que está aislada o que no se relaciona bien”. La intervención en estos casos pasa por “ayudarles a entrar en un grupo de gente y hablar mucho con ellos”. Se ha creado además un grupo asesor de alumnos inmigrantes. “Alumnos extranjeros que ayudan a los que vienen nuevos, les cuentan su historia y asesoran a la directiva sobre cómo favorecer su integración”.

Una apuesta comprometida e inédita por la educación

A cada una de las actuaciones en pro de la convivencia le acompaña una base puramente académica. La filosofía de partida, comentan desde la directiva, es la de realizar “una apuesta educativa diferente e innovadora que mejore las competencias académicas”. En este sentido, en las aulas del IES Miguel Catalán encontramos propuestas como la de incluir dos profesores en el aula con el fin de mejorar los resultados de los alumnos de Integración y Compensatoria, sin necesidad de excluir a ningún estudiante de su grupo.

Otra apuesta inédita consiste en formar grupos de trabajo interactivos. En ellos, alumnos de Bachillerato, familiares, personal no docente, incluso universitarios, se prestan para ayudar a los compañeros de Secundaria en algunas de sus asignaturas.

Punto de referencia del centro es la biblioteca. Espacio abierto para que estudiantes y profesores se reúnan, para trabajar en equipo o para acoger talleres y tertulias literarias, entre otras cosas. Junto a lo académico, planes de ocio, deportes, campañas solidarias... La actividad bulle entre estas aulas. Muchas de sus iniciativas son recogidas anualmente en la revista escolar El Espejo, otro se sus puntos de encuentro y de expresión.

El concurso

CONVOCATORIA. Los premios de Compensación Educativa los convoca cada año el Ministerio de Educación y Ciencia con el fin de impulsar todas aquellas medidas destinadas a mejorar la calidad de la oferta educativa dirigida a la compensación de desigualdades en educación.

PREMIADOS SECUNDARIA. Junto al IES Miguel Catalán de Coslada (Madrid), han resultado galardonados el IES Jinámar 3 de Telde, en las Palmas de Gran Canaria, y el IES Fernando de los Ríos de Fuente Vaqueros, en Granada. Todos ellos han recibido una compensación económica de 36.500 euros.

PREMIADOS PRIMARIA. El certamen reconoce también el trabajo desarrollado en centros de Educación Primaria. Los últimos galardonados han sido: el Colegio San Juan Bautista de Torrent (Valencia), el Ramiro Solans de Zaragoza y el Manuel Pacheco, de Badajoz.

Y el resultado es...

Tras el proyecto del IES Miguel Catalán hay años de trabajo y la implicación de cientos de personas (alumnos, ex alumnos, profesores, familias, personal no docente...) Para todos ellos el mayor éxito ha sido el de ver en cifras como los esfuerzos repercutían en mejores resultados académicos. El reconocimiento a gran escala ha llegado por parte del Ministerio de Educación al otorgarle el primer Premio Nacional de Compensación Educativa.

Esto se ha traducido en una asignación económica de 36.500 euros. Un dinero, anuncian desde la directiva, que se invertirá en “recursos para favorecer la inclusión del alumno” y, en buena medida, destaca Ángel García, “en dotar al centro de herramientas tecnológicas”. En este punto revela que ahora sus objetivos se centran en impulsar las nuevas tecnologías dentro del aula.