27 DE MARZO DE 2007 MARTES DEPORTIVO  
    
COMPETICIONES

Gran expectación en el torneo infantil de rugby

El fin de semana del 17 y 18 de marzo se disputó en Madrid el I Torneo Internacional de Rugby Infantil, en el que se enfrentaron 34 equipos de España y Portugal correspondientes a las categorías que van de los seis a los 14 años. En el transcurso de la competición, los jugadores demostraron que el rugby no sólo no es un deporte violento, sino que además fomenta la solidaridad y el respeto

MANUELA ORTEGA

Sábado por la tarde en el campo central de rugby de la Ciudad Universitaria de Madrid. Más de 600 chicos de entre seis y 14 años asisten emocionados al enfrentamiento entre las selecciones de España y Georgia, clasificatorio para el Campeonato de Europa de este deporte. Los españoles se imponen a los caucásicos, actuales subcampeones continentales, por 31 a 17, y la alegría se desata en las gradas tras 80 minutos de emociones contenidas.

En esta escena, acaecida el pasado 17 de marzo, no se habría podido contar nunca con un público más entregado. Y es que la mayor parte de los asistentes eran chavales que participaban ese fin de semana en el I Torneo Internacional de Rugby Infantil, organizado por el Club de Rugby Cisneros, el más antiguo de nuestro país.

Durante las mañanas del sábado y el domingo, el campo central de rugby de la Ciudad Universitaria se dividió en seis minicanchas en las que se disputaron ininterrumpidamente un sinfín de partidos correspondientes a las categorías prebenjamín (seis a ocho años), benjamín (ocho a 10), alevín (10 a 12) e infantil (12 a 14).

A la competición asistieron nada menos que 34 equipos procedentes de Madrid, Navarra, Oviedo, Cáceres y Portugal. Su máxima: pasarlo bien y respetar al rival. En las categorías inferiores, los niños de seis años enternecían al público con sus lanzamientos cortos y sus carreras largas. En el resto, se dejaba notar la mano experta de los jugadores profesionales, que habitualmente se encargan de entrenar a los adolescentes.

Melés, planchas y levantamientos en el aire hacían las delicias de los asistentes, que se sorprendían viendo cómo el rugby no es el deporte violento y peligroso que tradicionalmente se ha creido. “El rugby es un deporte de contacto, sí, pero con unas normas muy claras que evitan la violencia y el peligro”, decía Juan Pedro Brolese, coordinador de la Escuela de Rugby del Club Cisneros y organizador del torneo.

“La próxima cita de estos equipos es el Campeonato de España Infantil, que se celebrará en Valladolid en mayo”, añadía Fernando Liaño, entrenador del equipo infantil del Cisneros. “Hasta entonces, seguiremos entrenando dos días por semana, teniendo en cuenta que lo importante es que los chicos lo pasen bien en el campo”.

En detalle

RESULTADOS. En las categorías infantil y alevín, el torneo hizo entrega de tres primeros premios en tres rangos diferentes. En el capítulo infantil y en Copa de Oro, el ganador fue el Club Majadahonda; en Copa de Plata, el Olímpico, y en Copa de Bronce, el Cáceres. En cuanto a los alevines, la Copa de Oro recayó en el Olímpico; la Copa de Plata en Las Caldas y la Copa de Bronce en el Cáceres.

TRADICIÓN FAMILIAR. Muchos de los chicos que ahora se inician en el rugby han sido animados por su familia. “A mí me inició mi padre, a él le gusta mucho este deporte”, dice Tomás Santa María, del equipo infantil del Club Ingenieros Industriales de Las Rozas (Madrid). “Yo empecé con mi tío, Pablo Tomás García, que ha sido entrenador de la selección española”, explica Gabriel Nogales, capitán del combinado infantil del Club Cisneros.

COMPENETRACIÓN. El rugby es un deporte de equipo que exige mucha compenetración entre los jugadores. Eso fomenta el compañerismo, la solidaridad y el compromiso.

DEDICACIÓN. Habitualmente, las categorías inferiores entrenan dos veces por semana, a razón de una hora y media en cada ocasión. Los partidos se celebran los sábados, con lo que no interfieren en el calendario escolar.

FÉMINAS. Actualmente no existe una liga nacional femenina, por lo que las mujeres juegan al rugby a nivel territorial. No obstante, se organizan encuentros internacionales donde nuestras jugadoras vencen a inglesas y francesas.

Un deporte que fomenta el sacrificio, la solidaridad y el respeto al árbitro y al rival

Si una cosa sorprende sobremanera cuando se asiste a un partido de rugby es la ausencia total de protestas por parte de los jugadores hacia ninguna de las decisiones del árbitro. “Los entrenadores hacemos hincapié constantemente en la necesidad de respetar al árbitro y al rival”, comenta Juan Pedro Brolese, coordinador de la Escuela de Rugby Cisneros y promotor del torneo. “En el fútbol deberían aprender de esta filosofía”, añade.

Los aficionados a este deporte aseguran que dispone de cualidades formativas en solidaridad, compromiso, compañerismo y sacrificio, y de ello dan fe los jugadores: “El rugby es un deporte de equipo en el que la compenetración es básica, y eso ayuda a hacer amigos para toda la vida”, dice Gabriel Nogales, capitán del equipo infantil del Club de Rugby Cisneros.

“En los entrenamientos, todo lo que hacemos es jugar aprendiendo rugby”, asegura su entrenador, Fernando Liaño. “Ganar es importante”, añade, “pero lo es más que los chicos se diviertan en el campo”. La política del respeto, el sacrificio y el compañerismo, propia del rugby, proviene de la cultura anglosajona, en la que se inició este deporte a comienzos del siglo XIX.

Por entonces, los colegios y las universidades inglesas fueron admitiendo el fútbol en sus claustros. En sus grandes campos se enfrentaban bandos integrados por 50 ó 150 alumnos que, impulsando la pelota con cualquier parte de su cuerpo, debían llevarla hasta la línea de fondo del terreno rival. Los choques eran colosales y muchas veces terminaban formándose grandes montoneras en las que pujaban para obtener la pelota los más fuertes, grandes y pesados.

La pelota era llevada hacia adelante de cualquier manera, hasta que un día un jugador cometió una locura. El joven, de nombre William Webb Ellis recibió la pelota, la aferró con sus manos y corrió hacia la meta rival, lo que estaba prohibido. Sin embargo, nadie protestó y esta modalidad se difundió sin disputas.

La escuela del Club Cisneros

El Club de Rugby Cisneros, integrado en el Colegio Mayor Cisneros, es el más antiguo de nuestro país. En la actualidad, cuenta con una cantera de 130 niños, entre prebenjamines, benjamines, alevines e infantiles. Hace cuatro años, la cantera sólo disponía de 40 chavales, pero Juan Pedro Brolese, ‘manager’ del club, creó entonces la Escuela de Rugby Cisneros y, desde entonces, no ha dejado de crecer.

El club también cuenta con cuatro equipos sénior, uno de ellos femenino, cuyos integrantes se encargan de entrenar a las categorías inferiores. Si estás interesado, puedes ponerte en contacto con la Escuela a través de la dirección de correo electrónico ‘crcisneros@hotmail.com’ o llamando por teléfono al 91 394 11 03 o al 607 327 453.