21 DE NOVIEMBRE DE 2003 VIERNES CULTURAL  
    
MARIASUN LANDA

“Todos tenemos un cocodrilo en nuestras vidas”

Literatura para todos los públicos, pero repleta de animales, calcetines y bicicletas animadas. Relatos con una fantasía “incrustada en la realidad” que han concedido a esta escritora donostiarra el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2003 por el título ‘Kokodriloa ohe azpian’ o ‘Un cocodrilo bajo la cama’. Con un humor absurdo delirante, la autora reflexiona sobre la depresión en el siglo XXI

MIREN IZQUIETA

En el mundo de Mariasun Landa la depresión es un cocodrilo, la receta se llama Cocodrifil y la terapia consiste en “aprender a vivir con nuestro cocodrilo”. Nada tiene de psicóloga, y su libro, nada de manual de autoayuda. Se trata Kokodriloa ohe azpian o Un cocodrilo bajo la cama, y ha recibido el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2003 concedido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

En este relato, el primero escrito en euskera al que se le concede este premio, Mariasun colorea la depresión, y le pinta una moraleja: “Todos tenemos un cocodrilo dentro al que debemos aprender a controlar, alimentar y compartir con el resto de cocodrilos de las personas. El amor convierte al cocodrilo en lagartija, porque el amor es una ventana, pero no una salida”.

De la imaginación de esta escritora de 54 años nació hace “muchos años” el personaje de J.J., el soltero solitario que un buen día descubre un enorme reptil bajo su cama que acaba de deborar su par de zapatos. “Elegí ese animal como una metáfora de la angustia, por su boca amenazante capaz de engullirnos en cualquier momento”, explica. Elena, la adorable compañera de trabajo de J.J., “con ojos como avellanas brillantes”, descubrirá ante éste a su propio cocodrilo, un devorador de relojes.

Es la fantasía del absurdo, “la fantasía incrustada en la realidad”, según Landa, que no tiene nada que ver con el best seller Harry Potter ni con las historias de lazos rosas contadas por Disney.

Pero, ¡quién diría que la depresión es asunto que trate normalmente la literatura infantil o juvenil! Según Mariasun Landa “es atípico y arriesgado, pero escribo cómo y lo que quiero, si no la literatura no me compensaría. Esta historia está abierta a muchas edades. A los adultos les encanta porque habla de la angustia y la ansiedad, y a los chavales, por el ritmo y lo fácil que se lee”.

Cuentista de profesión, pero filósofa de estudios, Mariasun Landa nació en Rentería y hoy es profesora de Didáctica de la Literatura en la Universidad del País Vasco en San Sebastián. Antes de que llegase a este capítulo de su vida, Mariasun pasó por París, donde estudió la carrera de Filosofía y donde vivió el año más agitado de la capital francesa, el 68. De vuelta al País Vasco, recuerda cómo tuvo que escribir cuentos y libros en euskera para dar clase a sus alumnos.

De libros

UN ZOO. Su imaginación ha dado vida a una pulga que quiere ser bailarina (“no somos nada y por eso hay que vivir muchas cosas en este poco tiempo”) o a un elefante con corazón de pájaro (“que es lento, a la vez que deja volar su imaginación”), pero contra las apariencias, Mariasun Landa no tiene predilección por los animales: “Son el pretexto para contar cosas”.

FINALISTA. El año pasado, Mariasun Landa ya se acercó a este premio. Consiguió quedar finalista con una obra sobre la depresión y la soledad.

CON 12 AÑOS. De pequeña leía y escribía mucho. “Ya con 12 años pasaba a limpio mis cuentos y les ponía tapa”. Desde entonces, ha publicado más de 200 títulos.

PETER PAN. Su última lectura, Peter Pan, le ha apasionado, menos que la versión de esta obra que hace Disney. “No tiene nada que ver con lo que es la obra original y lo mismo me pasa con Alicia en el País de las Maravillas, otra delicia”.

EN LAS LIBRERÍAS. Kokodriloa ohe azpian se traducirá al castellano y se pondrá a la venta en las librerías el próximo mes de febrero. Los gallegos podrán leerla antes de Navidad.

ELLA SOBRE SÍ MISMA. “Un buen libro tiene muchas lecturas”. Eso es lo que piensa y dice sobre Un cocodrilo bajo la cama: “Es un bombón de licor que te lo comes de un golpe y te deja buen sabor”. Además, el premio que ha recibido, no sólo supone un reconocimiento para las obras en euskera, también sirve “para salir de la invisibilidad”.

“Leer es un placer tan grande que nadie se lo debería perder”

Dice esta donostiarra que “leer transforma”, que por eso a ella le va más lo de leer, que lo de escuchar cuentos hablados, a pesar de que su tierra está plagada de vertsos cantados y leyendas orales.

Mariasun se queda con la lectura, porque si escribir “es reflexión”, leer “es un placer tan grande que nadie debería perderse”.

Su casa está llena de libros y, aunque confiesa que ahora lee menos, su nueva afición es la de ojear los libros: “Digo a los demás que hagan lo mismo que yo, que si no les gusta un libro, no lean más de 30 páginas. Hay muchas cosas valiosas que leer”.

Desde su experiencia y su “humildad”, Mariasun lanza otro consejo para los jóvenes lectores: “Creo que quien no conoce el placer de dar con un libro y devorarlo, sentirte identificada y transformada por él, se pierde una experiencia que hay que tener, por lo menos, una vez en la vida”.

Dice esto al tiempo que asegura que en torno a la animación a la lectura hay mucha hipocresía, porque “los padres ordenan leer a sus hijos y ellos no leen”. Quizá mañana, Mariasun Landa cambie de idea: “Tengo días pesimistas y otros optimistas”, asegura.

De la tierra de Atxaga

Con el autor de ‘Obabakoak’ (Nacional de Literatura en 1989), Mariasun Landa tiene algo más en común que la cuna, Guipúzcoa. Ambos son los escritores más traducidos del euskera a otros idiomas. Y una coincidencia más: a lo largo de las dos últimas décadas Bernardo Atxaga, seudónimo de Joseba Irazu, ha publicado más de una veintena de libros de literatura infantil y juvenil.