20 DE MARZO DE 2003 JUEVES CIENTIFICO  
    
ANIVERSARIO

Van 23 años sin Félix Rodríguez de la Fuente

El pasado sábado se cumplieron 23 años de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente, todo un mito en la Historia más cercana de este país. Nadie como él hasta entonces había despertado la conciencia ecologista de los españoles. Gracias a programas como ‘Fauna’, ‘Planeta azul’ o ‘El hombre y la tierra’ supo transmitir el amor que sentía hacia los animales y contagió a miles de espectadores que siguieron su obra. Las aves rapaces y los lobos fueron sus grandes pasiones

CARMEN CARDOSO PARRA

No fue a la escuela hasta que cumplió ocho años. Su padre, Samuel Rodríguez, no creía en la escolarización temprana. Félix Rodríguez de la Fuente había nacido el 14 de marzo de 1928 en Poza de la Sal (Burgos) y cuando comenzó a ir a clase estalló la Guerra Civil española, así que tuvo que dejarla.

Sus primeros diez años de vida transcurrieron al aire libre, como quien dice, y en ellos se forjó el amor por la Naturaleza que caracterizó el resto de su vida. No fue hasta 1938 cuando ingresó interno en el colegio de los Sagrados Corazones de Vitoria y terminó el bachillerato en los Maristas de Burgos. Quería estudiar Biología, pero su padre le convenció para que hiciera Medicina en Valladolid.

Tenía un carácter muy peculiar, y así lo demostró una vez más en la facultad castellanoleonesa. Acudía poco a clase, pues prefería ir al campo a observar a los animales, en especial los halcones. Luego se esforzaba a final de curso para aprobar sin problemas. Era una persona muy inteligente y lo podía hacer.

Una vez terminó la carrera, su padre le volvió a convencer para especializarse en Odontología. Así le quedaría tiempo para la Zoología. Pero una vez falleció su progenitor decidió dedicarse por completo a su vocación.

En un principio se especializó en los halcones, su gran pasión junto a los lobos. Estudió el antiguo arte de la cetrería y escribió un manual que aún hoy sigue siendo la biblia de los cetreros.

En 1965, apareció por primera vez en un programa de televisión que tuvo un gran éxito de audiencia. Desde entonces desplegó una intensa actividad, tanto en los medios como en el cine y la literatura. En la retina de los espectadores quedaron para siempre las imágenes del programa El hombre y la tierra, un hito en la historia de la televisión que cosechó un gran éxito de crítica y de público.

Traspasó nuestras fronteras y llegó a ser visto por 700 millones de personas en todo el mundo, desde Japón hasta Polonia. Despertó la conciencia ecologista de miles de españoles, conciencia que hasta entonces había estado dormida. El 15 de marzo de 1980 la muerte fue a buscarle mientras filmaba una carrera de perros esquimales en Alaska.

Detalles

AVES RAPACES. Publicó innumerables artículos y libros sobre la cetrería. Estudió incansablemente los manuales de la Edad Media y se convirtió en un experto. Casi se podría decir que resucitó este arte medieval en España.

LOBOS. Junto a las aves rapaces, fueron la gran pasión de Félix Rodríguez de la Fuente. Durante muchos años se dedicó a formar una manada, en la que él era el jefe. Su objetivo era estudiar sus comportamientos y sus costumbres. Vivían en una sierra cerca de Guadalajara y participaron en varias de sus películas.

TELEVISIÓN. Aparecer en televisión supuso un antes y un después en su vida. Sus primeros programas fueron los de la serie Imágenes para Saber. Siguieron después Fauna, Vida Salvaje, Planeta Azul y la laureada El hombre y la tierra (en versión ibérica, sudamericana y canadiense), que se proyectó en casi todo el mundo.

INFORMACIÓN. La obra que dejó Félix Rodríguez de la Fuente es muy extensa: artículos, trabajos, programas de televisión, cine, libros... Si estás interesado, puedes consultar su bibliografía por Internet. Por ejemplo, en la página http://amigofelix.com.

Un buen comunicador que despertó la conciencia medioambiental de los españoles

La obra del genio terminó con su muerte, pero no así su legado. Las personas que trabajaron con él no olvidaron nunca sus enseñanzas ni la pasión y vitalidad con la que emprendía cada uno de sus proyectos. Es el caso de Carlos Vallecillo, de ADENA, que colaboró con Félix Rodríguez de la Fuente en la enciclopedia Fauna.

“Formamos un equipo de personas muy jóvenes, recién licenciadas. Era muy simpático y accesible”, recuerda. “Vivía intensamente todo lo que hacía y se involucraba en todos los aspectos. Removía Roma con Santiago para conseguir financiación y llevar a cabo sus iniciativas”.

Pero si en algo destacó por encima de todo, según Carlos Vallecillo, fue sin duda en su capacidad para comunicar. “Otros antes que él habían trabajado en favor de la Naturaleza, pero fue Félix Rodríguez de la Fuente quien lo supo transmitir mejor que nadie al público”, asegura.

Su obra fue un punto de inflexión en la toma de conciencia ciudadana acerca de los problemas medioambientales. “En mi opinión, su figura fue crucial en nuestro país. Sus programas tenían algo especial”. Su voz, sus gestos, su carisma y, sobre todo, la capacidad para transmitir sentimientos y su amor por la Naturaleza fueron las claves de su gran éxito.