20 DE FEBRERO DE 2003 JUEVES CIENTIFICO  
    
FERIA

Los estudiantes fueron científicos por unos días

Por unos días, los alumnos de numerosos centros escolares madrileños se convirtieron en científicos. Ocurrió en la cuarta edición de la feria ‘Madrid por la Ciencia’, que se celebró la semana pasada en Ifema. Decenas de expositores sirvieron para que los estudiantes mostraran a los visitantes las partes de que se compone un ojo humano, el fundamento del teorema de Pitágoras o el mejor modo de reciclar los residuos. Y es que la ciencia puede estar al alcance de todos

PALOMA CORREDOR

La ciencia es, para muchos, algo propio de museos con olor a polilla y eminencias con bata blanca. Pero la Comunidad de Madrid no opina lo mismo y, por eso, hace ya varios años que decidió organizar una feria para acercar la ciencia al público de a pie.

La iniciativa fue todo un éxito, y hace una semana se ha celebrado su última edición, con el nombre de IV Feria Madrid por la Ciencia (como ya ha terminado, si te interesa saber más puedes consultar la web www.madridporlaciencia.org).

Durante varios días, los visitantes que pasaron por el recinto ferial de Madrid (Ifema) pudieron comprobar que la ciencia es un fenómeno al alcance de todos. Así lo demostraron los alumnos de decenas de institutos madrileños, que montaron sus casetas y se conviertieron en científicos por unos días.

Detrás de los mostradores, los jóvenes einsteins realizaron múltiples experimentos relacionados con las matemáticas, la astronomía, la tecnología, el medio ambiente o, incluso, el arte. Para que te hagas una idea, éstos son los títulos de algunas de las demostraciones: La ciencia de hacer amigos, Juegos africanos de estrategia, La magia del vinagre u ¡Oye! ¿Estás bueno?

Mercedes Carretero, alumna del IES José de Churriguera, se encargó de explicar el teorema de Pitágoras, empleando unas piezas triangulares de plástico. Sergio Vivas, del IES Lope de Vega, enseñó las ventajas de ser ecologista: “Mediante una serie de juegos, demostramos la importancia de compactar los residuos para que contaminen lo menos posible. También enseñamos a fabricar compost”, nos dijo.

El expositor del IES Las Musas se convirtió en una auténtica clínica dental. Raquel Rojo, profesora, explica por qué: “Enseñamos a limpiar correctamente la boca, mostrando las bacterias tal como se ven al microscopio; también hacemos revelados de placa y mostramos cómo cepillar bien los dientes”. Y ésto es sólo una muestra, ya que allí estuvieron cerca de 50 colegios e institutos.

Chocolate artesano... y cerebros gigantes

Además de muchos institutos, otras entidades quisieron estar presentes en esta IV Feria Madrid por la Ciencia. Es el caso del Zoo-Aquarium de Madrid, del Museo Nacional de Ciencias Naturales o de la Sociedad Madrileña de Profesores de Matemáticas. Pero no todo fueron expositores en el pabellón cinco del recinto ferial. También hubo exposiciones, como Eres agua, organizada por el Canal de Isabel II; o las imágenes del VII Concurso de Fotografía Matemática.

Quienes también recibieron multitud de visitas fueron los profesionales del Samur, que realizaron demostraciones en vivo y en directo de su trabajo, utilizando maniquíes y enseñando a los jóvenes cómo se realizan las técnicas de reanimación y auxilio a los heridos. También se vieron reproducciones de dinosaurios o cerebros de plástico gigantes. Pero si hubo una caseta que acaparó más miradas que ninguna, fue el que vendía chocolate realizado artesanalmente, y que formaba parte de un mercadillo inspirado en los de la Edad Media.

Experimentos

EL OJO ES UNA CAJA NEGRA. Se trata de una maqueta del ojo, que muestra cómo la luz entra, aumentada por una lupa, por un agujero del tamaño de un alfiler. En el interior, negro, se forma una imagen que queda impresa en papel fotográfico. Es un experimento del IES Julio Verne.

EL TELÉFONO AL QUE LLAMA... ... está apagado o fuera de cobertura. Este experimento explica algo tan curioso como por qué un móvil pierde cobertura al introducirlo en una jaula. Lo demuestran los alumnos del IES Manuel de Falla.

EL ÓRGANO DE LLAMAS. ¿Puede una llama producir sonidos? Pues sí. Más aún: algunos de esos sonidos recuerdan a un órgano, según los mismos alumnos del experimento anterior.