20 DE FEBRERO DE 2003 JUEVES CIENTIFICO  
    
L’OCEANOGRÁFIC

Un paseo por el fondo de todos los océanos

LUIS A. CHICOLUQUE

Pasear por el fondo de los océanos puede parecer algo fantástico e irreal sólo visto en películas o reportajes de televisión, pero, desde el pasado día 15 de febrero, el sueño de muchos se ha hecho realidad, en el L’Oceanográfic.

Este parque oceanográfico, el más grande de Europa, está ubicado en la ciudad de Valencia, sobre un gran rectángulo de 80.000 m2 sobre el que se alzan unas enormes torres de un gran valor arquitectónico. Cada una de ellas representa a uno de los ecosistemas del mundo marino.

L’Oceanográfic es un parque dedicado a la enseñanza, la conservación e investigación de los numerosos animales y especies que habitan en los distintos

océanos de nuestro planeta. “Si tiene un objetivo principal es el de sensibilizar al público del valor que tienen los mares y los océanos”, afirma Pablo Arreito, director técnico de Biología.

Las sorpresas empiezan en el edificio de acceso donde unas luces y una pantalla nos muestran imágenes de peces y fondos marinos tomadas en el mismo parque. Éstas nos dan la bienvenida momentos antes de tomar unas enormes escaleras metálicas que nos sumergen en sus profundidades.

El recorrido ofrece dos niveles: uno superior, al aire libre, donde podemos observar los flamencos, las focas, las tortugas, los leones marinos o los delfines entre otros animales; y otro inferior, donde se localizan la totalidad de los acuarios.

Ahora comienza nuestro paseo por el fondo de los océanos. Entre las especies marinas que podemos encontrar están los grandes tiburones, las rayas, los jureles, las caballas, los peces piloto, las barracudas, las rémoras, las águilas marinas, las lubinas, los atunes, las seriolas y un pez luna.

El paseo nos permite conocer desde las zonas más frías del Ártico o Antártico, con pingüinos y focas, o las más calientes del Caribe o el Indopacífico, hasta la zona del manglar y el marjal mediterráneo, estos últimos englobados en una esfera de 26 metros de altura y que se conoce como los humedales, donde se combinan peces, reptiles y aves.

Existen muchas sorpresas que irás descubriendo pero hay algo espectacular. Es un un túnel submarino de 70 metros de longitud desde donde podemos observar cómo unos buzos especializados dan de comer a meros y tiburones.

Toma nota

DÓNDE SE ENCUENTRA. Está ubicado en el antiguo cauce del río Turia, en la cuidad de Valencia, donde se levanta uno de los parques científico-culturales más grandes e importantes del mundo.

EL MAYOR DE EUROPA. El parque oceanográfico, ha sido construido por el arquitecto, Félix Candela. Con más de 80.000 metros cuadrados y 42 millones de litros de agua salada (equivalente al tamaño de 15 piscinas olímpicas) es el mayor centro de vida marina que existe en Europa.

LA PUNTA DEL ICEBERG. Este parque es como un enorme iceberg. Para que todo funcione perfectamente, por debajo existe una auténtica ciudad con toda su maquinaria y que es la encargada de que todo esté a punto. Cuenta con las más avanzadas tecnologías en lo que se refiere a controles y calidad del agua, luz... Cualquier fallo está previsto, desde un apagón, hasta la falta de agua salada. Inmediatamente se ponen en funcionamiento sistemas alternativos.Todo por la salud y bienestar de los animales.

SUS HABITANTES. Podemos observar más de 40.000 animales de alrededor de 450 especies, es decir, una importante exhibición de aves, peces y mamíferos marinos procedentes de los ecosistemas más representativos de todos los océanos de nuestro planeta. Tiburones, belugas, delfines, leones marinos, cangrejos araña, y peces de los más variados tamaños y colores, algunos nunca visto en Europa. Los animales más pesados son las belugas, que a partir de unas semanas se incorporarán al parque oceanográfico.

El amor por el mar y su naturaleza

Algunos de los atractivos para profesores y alumnos son el programa educativo, las instalaciones y los recursos de los que dispone L’Oceanográfic. El parque dispone de numerosas instalaciones dedicadas a la formación como el delfinario o el auditorio del Mar Rojo. Desde este último, los buzos se pueden comunicar con los asistentes (440 personas) e intercambiar preguntas y respuestas.

También podemos disfrutar de visitas guiadas. Aunque no será hasta el curso que viene(septiembre de 2003) cuando se incorporen las visitas específicas, de educación infantil o de necesidades educativas especiales, donde los alumnos desarrollarán temas de interés para sus estudios.

Otro aspecto muy cuidado son los paneles y audiovisules. Éstos aportan de manera clara y precisa explicaciones sencillas capaces de llegar a diferentes públicos. Llama la atención El rincón de los niños, donde los más pequeños encuentran frases cortas y dibujos que sirven para contar lo que allí están viendo los mayores.

Jordi Indiano, director de Explotación, Educación e Investigación, comenta que en la visita al parque “no se trata de aprender una cosa a través de una imposición, sino de utilizar el oceanográfico y sus instalaciones como un instrumento para explicar las cosas de una manera lúdica, divertida y amena”.

Para solicitar visitas y ampliar la información, puedes acceder al correo electrónico escuelas@oceanografic.org o llamar al teléfono 96 197 55 00.

‘Acuario de los sentidos’

Es una de las instalaciones preparada para personas con alguna discapacidad donde cualquiera podrá conocer cómo es la piel de un tiburón, el caparazón de una tortuga o los tentáculos de un pulpo, o sentir la arena del mar, percibir su brisa, saborear caramelos con sabor a anchoa o cómo influye la presión sobre nuestro cuerpo cuando nos sumergimos.

Para Paula, ésta ha sido una de las cosas, junto con los tiburones, que más le han llamado la atención. Esta joven estudiante del Liceo Francés afirma:“Lo bonito del oceanográfico es el conjunto: su arquitectura, la variedad de los animales, los acuarios tan grandes, los delfines con sus evoluciones, los peces camuflados, los tiburones y podría seguir y seguir... Son algunas de las cosas que hacen que esta aventura te deje boquiabierta”