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| 26 DE NOVIEMBRE DE 2001 | LUNES DIDACTICO | |||
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DOCUMENTALISTA
Organizar la información es lo suyo
SARA MORENO
Ricardo Santos comenzó a estudiar Biblioteconomía y Documentación hace 10 años, en la Universidad Complutense de Madrid. “Era la segunda promoción y todo era un poco caótico. Nadie sabía bien de qué iba”, recuerda. Tranquilos, porque después de una década todo está mucho más claro. ¿Y por qué Ricardo se decidió por esta diplomatura tan novedosa? Porque “cuando estudiaba BUP una profesora nos habló de ella y nos dijo que tenía otras salidas, diferentes a las de las típicas carreras de letras. Entonces me metí de cabeza”. Vale, es una carrera nueva, pero ¿de qué va? Ricardo nos lo aclara: “Se divide en tres ramos, que son Archivos, Biblioteca y Centros de Documentación. Aprendes cómo se gestionan estos sitios. Te enseñan, entre otras cosas, a coger un documento, a hacer un resumen, a sacar palabras clave, en una palabra, a describirlo para después encontrarlo en una base de datos”. Se puede elegir entre Diplomatura y Licenciatura y los planes de estudio, que cambiaron el curso pasado, van por créditos, con asignaturas troncales, obligatorias y optativas. En primero, por ejemplo, se estudia, Análisis Documental, Bibliografía o Fuentes Generales de la Información; en segundo, Lenguajes Documentales, Archivística o Documentación Automatizada; y en tercero prácticas profesionales e Inglés. La lista de las materias optativas es muy numerosa. Ricardo recuerda que “a mitad de carrera apareció la licenciatura, de segundo ciclo. Eso quería decir que se podía acceder desde otras carreras, libremente. Nos manifestamos y al final conseguimos que quien quisiera estudiarla aprobara un curso puente”. Pero Ricardo cambió de universidad, se fue a la Carlos III de Madrid, “que en aquella época tenía más prestigio, con mejores instalaciones y más modernas”. Estos estudios de nombre tan largo, ¿son difíciles? Según el joven documentalista, no. “Tienes que ser organizado, tener buena memoria y las cosas claras, ya que frecuentemente tienes que improvisar, saber buscarte la vida”. Más datos NOTA MEDIA. En casi todas las universidades piden un 5. La que exige más nota es Badajoz, un 6,05. Le sigue Valencia con un 5.95, pero la norma es el 5. DIPLOMATURA. Estos son los centros que imparten la Diplomatura de Biblioteconomía y Documentación en España: l Universidad de A Coruña. l Universidad de Barcelona. l Universidad Carlos III de Madrid. l Universidad de Cantabria. l Universidad Complutense de Madrid. l Universidad de Extremadura. l Universidad de Granada. l Universidad de León. l Universidad de Murcia. l Universidad de Salamanca. l Universidad de Valencia. l Universidad de Zaragoza. LICENCIATURA. Estos son los centros que imparten la Licenciatura en Documentación en España: l Universidad de Alcalá. l Universidad Autónoma de Barcelona. l Universidad de Barcelona. l Universidad Carlos III de Madrid. l Universidad Complutense de Madrid. l Universidad de Extremadura. l Universidad de Granada. l Universidad de Murcia. l Universidad de Salamanca. l Universidad de Valencia. Trabajo Apenas existe paro en un sector en el que se puede hacer prácticamente de todo Una encuesta que se hizo entre más de 7.000 titulados españoles de Biblioteconomía y Documentación reflejó que menos del 10% estaba en paro. “Lo bueno que tiene esta carrera es que tú sabes dónde empiezas, pero nunca dónde vas a acabar”, dice Ricardo. Porque se puede hacer de todo, ya que en todo tipo de empresas se genera muchísima información, que hay que tratar de forma útil para que después pueda encontrarse cuando se necesite. “Yo llevo cinco años en el mercado laboral y apenas he estado en el paro. He trabajado en una consultoría, en medios de comunicación, en un laboratorio farmacéutico, en una empresa de Internet y ahora estoy en una empresa de servicios informáticos”. El sector público tiene bibliotecas y archivos que precisan de profesionales de este tipo, aunque el sector privado es el que más trabajo da, y últimamente Internet chupa muchos documentalistas. “No es difícil conseguir un trabajo”, reconoce Ricardo, quien cree que tomó una buena decisión cuando decidió licenciarse en Documentación. “Puedes aprender muchas cosas y es un trabajo dinámico. A algunos les puede parecer aburrido, pero qué va, no es nada monótono”, explica Ricardo rodeado de archivos, un ordenador y libros, sus herramientas de trabajo. Podría estar mejor pagado Cuando vas a una biblioteca, puedes comprobar en qué consiste el trabajo de un documentalista. A la hora de buscar un libro, tienes unos índices muy organizados que te llevan hacia él. Esta tarea la hace un profesional de este tipo, con un buen manejo de una base de datos y las ideas muy claras. Si te interesa este mundo, debes saber también si está bien o mal pagado. Ricardo, joven documentalista, dice que “no está bien pagado, pero a veces terminas haciendo otras cosas y situándote a muy buen nivel”. También hay “mucho tema de becas y prácticas”. Sin duda, “es la mejor carrera para trabajar mientras estudias. Es lo que todos hacíamos, porque encontrabas fácilmente una beca por la tarde”. Y la competencia existe y es feroz, pero Ricardo “no lo calificaría de intrusismo, porque contactas con mucha gente que también hace de todo, como tú”.
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