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| 11 DE DICIEMBRE DE 2000 | LUNES DIDACTICO | |||
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Toda la exuberancia y las formas al poder
CAROLINA G. MIRANDA
El nuevo rey Midas del arte colombiano, que convierte en oro todo lo que toca, se llama Fernando Botero. Es famoso ya por sus gordos en pintura y esculturas, y, aunque no te lo parezca, se inspira en la realidad actual de su país para hacer un arte cercano a todo el mundo con toques de humor. Este pintor de nuestros días nació en Medellín (el corazón de la violencia colombiana) en 1932. Tú te preguntarás por qué tantos toros en su pintura, y es que resulta que pasó gran parte de su infancia y adolescencia metido en el mundillo de la lidia. Pero lo suyo eran los pinceles y al poco nuestro chico se aburrió y decidió dedicarse a la pintura. Tenía entonces sólo 14 años, o sea era más o menos como tú. Su familia era muy conservadora y esto no les gustó demasiado, aunque mamá sí que apoyó a Fernandito, que vendió su primer cuadro en la taquilla, precisamente, de una plaza de toros. Poco a poco fue haciendo sus pinitos en el difícil mundo del arte: que si una publicación de sus dibujos aquí, que si una exposición allá, hasta que llegó a tener un nombre propio. Como otros grandes, también Botero vino a estudiar a Europa, y en Italia se empapó de las técnicas del fresco de los maestros italianos. También los mexicanos Rivera y Orozco le sirven más tarde como inspiración. En los años 60, se establece en Nueva York y se dedica por completo a pintar (antes también daba clases en la universidad). Toma como bases el Renacimiento, el Barroco y la tradición colonial de América. De entonces son miles de dibujos y más de mil pinturas. Luego vendrían las esculturas, donde también resalta el gran volumen y las formas desproporcionadas. Hoy sus exposiciones han llegado a todo el mundo y su último proyecto te llamará la atención: se llama Medellín Ciudad Botero, y con él pretende construir una ciudad en paz a partir de la cultura y la educación. Temas Este artista pinta lo que ve a su alrededor C. G. M. En él tienes a Tirofijo en la selva, con su uniforme, su dedo en el gatillo y atento a todos los movimientos. Sobre el mismo tema tienes Guerrilleros durmiendo la siesta, o Muerte de Pablo Escobar, sobre el narcotráfico y quien fue uno de los personajes más representativos de la Colombia de nuestros días. Pero no todo es violencia en Botero. También hay toreros, trabajadores, parejas y el mismísimo presidente durmiendo. ¿Por qué gordos? Muchas veces oirás decir que el arte de Fernando Botero, incluso estos decorados que ves en la fotografía y que creó para una obra de teatro, son una forma de creación humorística. Y es que muchas veces se los considera así, pero realmente es sólo un estilo que adoptó hace muchos años y que a lo largo del tiempo ha ayudado a que la cultura se expandiera a todo el mundo. Piensa que las esculturas y las pinturas de Botero hacen gracia o despiertan algún sentimiento en todos y además son fáciles de entender. Además, muchas veces reflejan escenas cotidianas. Este artista ha asumido también un compromiso con la historia de su país y la representa en sus obras, rechazando la violencia, que lamentablemente es el pan de cada día colombiano.
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